Adolescente embarazada

Programa para adolescentes gestantes y lactantes hasta 2 años de edad.

Bebé

En últimos años el aumento de embarazos en adolescentes ha sido alarmante. Las cifras advierten que un 19.5% de las mujeres entre 15 y 19 años está o estuvo embarazada, es decir, casi una de cada cinco mujeres en ese rango. Según análisis esta tasa alcanza 30% en las adolescentes más pobres, manifestando que 20% de ese grupo se embaraza por no usar anticoncepción.

Otras razones por el embarazo entre adolescentes es el abuso, la violación o explotación sexual. La pobreza en muchas ocasiones va a la mano con malas prácticas de crianza, falta de comunicación y educación y conflictos familiares. También afecta la influencia de medios de comunicación, tal como medios sociales, donde se recibe un mal ejemplo.

El embarazo a temprana edad constituye un riesgo para la protección de la vida y la salud de los bebés y sus madres, antes, durante y después del nacimiento. Más allá del ámbito de la salud, el embarazo en adolescentes también implica desequilibrios en el bienestar y desajustes en sus expectativas de vida. Aparte del abandono escolar, se asocian con discriminación o desprecio. La situación implica un mayor probabilidad de subempleo, desempleo o inestabilidad laboral, que dificultan la estabilidad económica de las adolescentes para enfrentar el sostenimiento de un bebé. Se enfrentan tensiones familiares y relacionales que ponen en riesgo la crianza de los niños durante sus primeros años.

El programa Gestando Futuro acompaña a las adolescentes gestantes y lactantes hasta los dos años de edad dando apoyo presencial para fortalecer sus vínculos familiares, que permite dar continuidad a la educación y su proyecto de vida.

Se hace necesaria la participación de la familia de la adolescente, por las dinámicas de cambio y la reestructuración de las mismas. Además de las adolescentes en estado de embarazo, es también importante el apoyo a las madres mayores de 18 años que no cuentan con el apoyo del padre de sus hijos e hijas, generando el madre solterismo o madre cabeza de familia, sin muchas oportunidades para ofrecer a su nuevo hijo e hija las condiciones necesarias y propicias para su sano desarrollo integral.

Dentro del proceso de atención también se realizará atención y visitas al hogar para conocer las condiciones de la familia. Se llevarán a cabo estrategias para potenciar las diferentes dimensiones del niño (física, motora, cognitiva, socioafectiva, creativa y comunicativa). Además que se pueda proporcionar información sobre diferentes temáticas alrededor del niño, como por ejemplo el buen trato, la estimulación temprana en los niños para el fortalecimiento de sus potencialidades y las dimensiones del ser humano, diálogos con la madre en la bienvenida del bebé al hogar, horarios y rutinas en el hogar con el bebé, manejo de ansiedad e inseguridades por parte de los padres y de las familias, manejo de creencias, lactancia materna, buenas posturas, cambio de pañal, baño diario, vacunación, manejo de depresión postparto, manejo de fiebre, vomito, alergias, reflujo, cólicos, entre otras.